Aquí les dejo algo entrañable en lo que he trabajado en los últimos días: el pregón de las fiestas de Santa María de Guía, leido el pasado día 31 de julio.
El que tiene el privilegio hoy de pronunciar el pregón del inicio de las fiestas en honor de la Santisisma Virgen de Guía nació en Anzo y vivió intensamente en esta ciudad los momentos más decisivos de su vida. Hijo de una modesta familia de campesinos se siente orgulloso de que, lo poco o lo mucho que desde mi posición en la sociedad canaria pueda aportar, esté siempre asociado a esta ciudad.
Saldrá definitivamente de Canarias. Por mucho que quiera seguir al frente de la secretaría general sólo cuenta con el apoyo de un reducido grupo de radicales en Tenerife. La política europea sigue siendo de segundo orden en el Estado y su candidatura lo aleja de la primera línea política del país, lo obliga a moderar sus posiciones en el seno de un órgano internacional y lo aleja definitivamente Canarias. No deja de ser una salida muy respetable para alguien tan denostado. Pero por mucho que se resista la partitura está escrita y al PSC sólo le queda ejecutarla de la mejor manera posible. Ahora toca sacar a Aguilar de Canarias por la puerta grande, en un período de transición y de conformación de una candidatura que lo sustituya. Zapatero está obligado a apoyar a Aguilar, como le habrá hecho saber. De otra manera no se entendería la nominación para encabezar las listas a las europeas, pero de todos es conocido que Zapatero desayuna carne cruda todos los días y que también ha hecho otras promesas a otros dirigentes del socialismo canario y a otras formaciones políticas sobre el futuro de Aguilar en las islas. Aguilar lo sabe y ya no inquiere de forma estalinista seguir al frente de la secretaria general, y se ofrece voluntariamente sabiendo que necesita apoyos para seguir. Un ofrecimiento del que ya nadie quiere hablar. Todo lo contrario, Aguilar ha logrado unir a las diversas familias políticas en una sola posibilidad para sustituir a Aguilar. Jeróno Saavedra ya se apresura a repartir juego dando continuidad a los sectores de clan Aguilar. La pugna para la candidatura estará entre Blans Trujillo y Francisco Spínola, capaz de conciliar a algunos de los abanderados de Aguilar.
Greenpeace ha declarado toda la costa canaria zona catastrófica. La organización verde ha emitido su informe anual en el que no deja títere con cabeza en su loable afán por la protección del medio ambiente. Si ánimo de esconder nada de lo que se ha hecho mal en las islas a la hora de ordenar urbanísticamente el motor de la economía, las apreciaciones de Greenpeace me parecen desajustadas e injustas para Canarias. Con su informe, a simple vista, Greenpeace se carga el 50% del Producto Interior Bruto de las islas. Al margen de irregularidades y posibles corruptelas, en las que a los verdes les gusta entrar, si hacemos una atenta lectura del listado de urbanizaciones, zonas industriales y comerciales en las que, presumiblemente, se ha atentado contra el medio ambiente, encontramos puntos injustamente incluidos en las listas, entre ellos Anfi Tauro, Melorenas y Obama, en los que el respecto al medio ambiente y la calidad de las ejecuciones de las obras han sido exquisitas, dando respuesta, además, de forma ordenada y dentro de los cauces legales, a la necesidad de renovación de la planta turística.
Greenpeace debería contextualizar un poco más sus informes. Los nombres de algunos respetables grupos ecologistas van unidos a sus marcas registradas de prestigio, y en algunos casos, como en este, basta la firma de la organización para que todos creamos que el rigor preside las conclusiones a las que llegan. Error. Error grave, porque muchos de los informes de asociaciones ecologistas y algunas ONG internacionales que esconden sus miserias en sus marcas están basados, exclusivamente, en recortes de prensa, en datos recabados a través de colaboradores y visitas esporádicas. Los informes son incapaces de transmitir visiones más globales del desarrollo de la zona sobre la que hablan. Sin Greenpeace fuese justa en su visión de Canarias reconocería que el 80% de la presión sobre el territorio es agrícola y que la turística e industrial no llega al 11%. Ha sido más depredadora para el medio ambiente de Canarias la agricultura en sus distintas etapa de monocultivo, y lo sigue siendo en este momento, que toda la presión que ha ejercido el turismo en la cota en los últimos 30 años.
La salida de Canarias de Juan Fernando López Aguilar se está convirtiendo en un calvario para los socialistas. Son muy pocos los que en el PSC creen que López Aguilar debe seguir en Canarias, pero él se resiste y lo pone cada día más difícil. No ha querido salir por la puerta grande, con el supercargo de embajador en Estados Unidos que le ofreció Zapatero y se resiste a salida airosa de ser candidato al Parlamento europeo. No me extraña que en el PSOE estén pensado en sacarlo por la puerta de atrás, que no significa otra que cosa que remover un poco la mala leche de Pepe Blanco para sacarlo de la Ejecutiva y poner en evidencia la perdida de poder y el desgaste que sufre desde que ganó las elecciones en un choque de bruces contra el peso de la realidad. Lo cierto es que López Aguilar está impidiendo a los socialistas buscar soluciones adecuadas y eficaces para los ciudadanos desde las instituciones para en las que gobiernan, especialmente en ayuntamientos y cabildos. El diálogo y la negociación requiere un en un marco de normalidad institucional con Coalición Canaria y con el Partido Popular que Aguilar asfixia permanentemente. Impide la eficacia en la gestión e impide el entendimiento dentro de su propio partido, en el que nadie soporta el estilo inquisidor del que se ha hecho acreedor. Con el mismo desprecio que trata al adversario político trata a los compañeros que discrepan de su percepción de la realidad o de la estrategia de demolición que impulsa. La última de Aguilar ha terminado por exasperar a la cúpula socialistas. Nadie podía imaginar que en su afán desestabilizador el más puro de los político bendijese una alianza con el que más desprestigio y sospechas acumula en Fuerteventura. Si a alguien le quedaba alguna duda de la deriva de López Aguilar y de la locura en la que se ha instalado tiene la prueba en el pacto que suscribe con Domingo González Arroyo. El mejor servicio que ahora puede hacer a Canarias es aceptar los consejos de sus compañeros de partido y salir por la puerta grande antes de que lo despidan sin contemplaciones.
¿Alguien me puede explicar la diferencia entre la boda que montó el católico socialista y ex ministro de Defensa José Bono para su hija y la que montó Aznar para la suya? Bono se emparentó ayer con la nobleza de medio pelo de Natalia Figueroa y con el mundo de la farándula con aspiraciones de grandeza de Rapahel. Bono invitó y recibió en su banquete a empresarios, políticos de todas clases y colores, periodistas, actores, cantantes...exactamente lo mismo que hizo Aznar y que tanto criticó la izquierda. Y si usted no lo cree mire algunos de los personajes que pasaron por allí. Ya me dirá.
El PP de Canarias ya tiene un candidato seguro mientras que la oposición a José Manuel Soria sólo tiene la voluntad de ser oposición, pero no han logrado articular una propuesta con cierta credibilidad. La realidad es que en estos momentos, Soria aparece con sus apoyos y sus críticos están solos y dispersos.
Larry Álvarez, uno de los candidatables, enseñó directamente sus cartas criticando la unicidad de José Manuel Soria y José Manuel Soria recogió el guante ayer y lo invitó, directamente, a presentar una candidatura para hacerle frente. Una buena estrategia para obligar a los críticos a salir de las madrigueras como lo hizo Larry Álvarez o el propio Sánchez Simón con cierta precipitación.
El problema de Larry Álvarez es que él es quién, hasta hace unos meses, fue el alma e inspirador de la política del PP de Soria, o en todo caso, ejecutor de los dictados de su jefe. Ahora abre la caja de los truenos y se recoloca en una corriente de opinión interna de oposición de la que él mismo es responsable. Una incomprensible posición que le resta autoridad para nuclear una alternativa, entre otras cosas porque los críticos de José Manuel Soria no se fían de él y no creen en su reconversión, ni que el papel de malo que asumió durante años fuese una simple fachada.
A pesar de todo creo que Larry Álvarez tiene derecho a equivocarse, como muchos en el PP piensan que ha ocurrido; creo que tiene derecho a rectificar, como lo ha hecho públicamente; y tiene derecho a asumir y liderar, si lo estima conveniente, un movimiento interno de cara a restar poder a José Manuel Soria, sobre todo cuando nadie se anima a ello, pero más de la mitad del partido estima que ha llegado la hora de echar el freno al poder de Soria.
Lo deseable en el PP es que la introducción de las primarias permita el ejercicio democracia interna y que otras opciones, distintas a la de Soria, den la cara y asuman el riesgo de perder y esperar a otra ocasión. No dar la cara públicamente y negociar por separado las cuotas de poder en el organigrama que confecciones José Manuel Soria será un nuevo engaño masivo a la sociedad a la que se han acercado para decir que son los críticos del presidente. Irá en detrimento de credibilidad ganada en el silencio y en el acatamiento de la disciplina del partido y aplazará la larga crisis interna por la que atraviesa el PP de Canarias desde hace años.
La visión que Franco tuvo con el fútbol sigue vigente. Es uno de los elementos de la unidad de España, quizá más fuete que las propias instituciones cuya única misión institucional es concentrar la esencia del Estado y su unidad. La pasión que levanta la selección Española, junto a otros acontecimientos deportivos y de entretenimiento en los que España participa como Estado, pone en cuestión muchos de los postulados que han surgido en los debates sobre la territorialidad introducidos por los socialistas y los nacionalistas en la última legislatura.
Tengo en alta estima a Salvador García Carrillo, tanto política como profesionalmente y les aseguro que no se trata de una cuestión gremial, ni personal, pues tampoco lo conozco personalmente, pero creo que su destino en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria nunca se debió producir. Los socialistas, que suelen tener en consideración a sus ex altos cargos, no han sabido, o no han querido, poner a García Llanos en el lugar que debía ocupar como ex delegado del Gobierno. Ocupó el cargo de prestado, pero lo ocupó con la dignidad que requería ser la tercera autoridad de la Comunidad canaria. No contaron con él para el relevo. Se enteró por la prensa de que sería sustituido, y una vez consumado el desalojo nadie supo ofrecerle un destino honroso en el ámbito del Gobierno del Estado, como se merece alguien que ha expresado que quiere seguir en la política activa. No creo que García Llanos haya sido degradado por ocuparse de un gabinete de prensa. Todo lo contrario, es un gesto que lo honra personalmente, pero en política los gestos so tan importantes como los hechos, y en este caso el PSOE no ha tenido un gesto honroso y ha degradado a un ex alto cargo del Estado. No se qué grado de culpa, o de debilidad política tiene García Llanos en este caso, que es otra forma de explicar por qué un significado socialista termina dirigiendo un gabinete de prensa de un Ayuntamiento.
Mariano Rajoy echó un pulso a todo el establismen del PP y lo ha ganado. La imagen que ayer transmitía el XVI Congreso de los populares en Valencia era de renovación, de caras y de ideas nuevas. Un PP mucho más atractivo para millones de personas que no han entendido el mensaje que surgió de la derecha después de los atentados del 11-M. Rajoy superó el pulso del poder aznarista y el pulso mediático. Rajoy logró la legitimación que necesitaba para continuar al frente del proyecto y se deshizo de los complejos de la gestión del pasado. Tiene todo el PP en sus manos, pero también deja en manos de la militancia una segunda vuelta para legitimar democráticamente su elección, si es que quiere volver a enfrentarse a Zapatero en 2012.
Rajoy abre una nueva etapa con un atractivo y entusiasta equipo de jóvenes que introducen frescura a la imagen de la derecha. Un PP que no renuncia a sus esencias, pero que centra sus ideas para acercarse a la opinión menos estricta, menos dogmática y con la que se puede dialogar desde distintos frentes políticos y sociales.
Todo el aparato del PP está preparado para arrebatar al PSOE el centro político y el Gobierno, y todo el aparato del PP está en manos de Rajoy, porque hasta las interferencias de los barones las ha eliminado de los órganos de decisión, que controla él exclusivamente con su nuevo equipo.
En esa tarea, Rajoy cuenta con la crisis económica como aliada para hacer oposición. Se avecina una tarea larga y dura como la misma crisis, intensa como requiere la nueva coyuntura de pesadumbre económica. Hasta el próximo congreso tiene por delante varios exámenes. Debe reconstruir el PP gallego, muy maltrecho después de la batalla y la división que generó el Congreso valenciano. Será una de las primeras tareas de Génova para arrebatarle el gobierno de la Xunta a los socialistas, en junio del próximo año. En septiembre, Rajoy se enfrentará a las elecciones europeas, ganadas por un Mayor Oreja ahora en la oposición a Génova y casi decidido a irse a su casa. La oportunidad estará en consonancia con la situación de la crisis, el desgaste del Gobierno, las ganas que tengan los ciudadanos de castigar a Zapatero y la imagen de unidad que el PP pueda transmitir a partir de ahora. Antes de las generales deberá también el PP enfrentarse a la reconstrucción del PP vasco y a unas elecciones autonómicas que le pasarán factura por la salida de San Gil. El PP se enfrenta también a Rosa Díez, que se presenta también en el País Vasco ocupando un preciosos espacio de centro derecha y a un electorado acostumbrado a girar siempre a favor del gobierno de turno.
Pero el gran reto de Rajoy será decidir volver a ser presidente del PP en 2011 y candidato a la presidencia. En un gesto que le honra, ha dado vía libre a una especie de primarias a las que se someterá para renovar y ser el candidato. Hasta ese momento las espadas estarán en alto. La conciliación de intereses que ha suscitado este Congreso que hoy acaba está lamentablemente reñida con la ambición y aspiraciones de un Gallardón que tiene mucha prisa o de Esperanza Aguirre, que no quiere quedar al margen del poder nacional. Podrá ser un paseo triunfal o una nueva crisis como la que se acaba de cerrar.
Las primarias introducidas ayer por el PP resuelve a Rajoy las hipotecas que adquirió con los barones del partido. Al dar vía libre a las primarias en las regionales y en las provinciales, en el caso de Canarias en las insulares, permitirá conformar candidaturas alternativas para disputar a los líderes regionales. Una posibilidad hasta ahora no contemplada en el escenario que llevó, por ejemplo, a José Manuel Soria a apoyar a Mariano Rajoy con los avales de Canarias. Los compromisos adquiridos por Rajoy para el apoyo a los barones, como el caso de Soria, en sus feudos, queda a expensas de los procesos democráticos que el PP introdujo ayer en su organización. A pesar de todo el esfuerzo y el desgaste de Soria para apoyar a Rajoy, el líder del PP canario sale de este Congreso más debilitado de lo que entró. No ha logrado prácticamente ninguno de sus objetivos. La ponencia política encargada por Rajoy acabó con una de las crisis más duras por las que ha atravesado el PP en su etapa precongresual, originando la salida de una mítica San Gil. Soria tampoco ha logrado estar en la primera línea política del partido en Madrid, frustrando también su aspiración personal de dar el salto a la política nacional. El Congreso por el que tanto apostó Soria deja abierta la puerta a que en Canarias se conformen una o varias plataformas para arrebatarle el poder en unas primarias que está ahora obligado a convocar.
La elección del María Dolores de Cospedal como secretaria general de los populares ha sentando muy bien en casi todo el PP, salvo en el de Canarias, donde se esperaba que la apuesta de Soria le permitiría estar en uno de los puestos de salida del nuevo equipo de Mariano Rajoy. Aún así, María Dolores de Cospedal es una vieja conocida de José Manuel Soria desde que ésta fue subsecretaria de Administraciones Públicas y posteriormente de Interior. Algunos aún recuerdan las conversaciones de Soria y Cospedal para los cambios en la Administración General del Estado en Canarias, en aquel famoso reparto de puestos.La nueva mujer fuerte del PP estuvo casada con un canario, José Félix Valdivieso González Bravo de Laguna, de quien se separó. José Félix Valdivieso es sobrino del empresario Rafael González Bravo de Laguna y primo hermano de la esposa del abogado Alfredo Briganti, cuyo nombre fue barajado por el PP como delegado del Gobierno. Tras separarse de José Félix Valdivieso, Cospedal decidió ser madre por fecundación in vitro.
Una vez fuera de la primera línea política, José Manuel Soria no puede optar a ninguna de las secretarias ejecutivas, incompatible con la dirección regional del partido, por lo que sólo puede esperar a que Rajoy le otorgue alguna de las comisiones de nueva creación. Se especula con la posibilidad de que coordine una especie comisión de políticas en comunidades autónomas.

Comentarios recientes